Madrid. 30 de septiembre de 2006

Hemos acudido al Palacio de Vistalagre, que en realidad es un pabellón deportivo preparado para corridas de toros y otros mítines políticos. Nos han invitado a disfrutar del partido entre el Real Madrid y el Unicaja. De baloncesto, claro. A Raúl —el base catalán, no el delantero madrileño— lo han ovacionado desde la grada más juvenil y alegre. El tanteo final distanciaba en treinta puntos al equipo blanco, formado por muchos negros, del andaluz. Los malagueños han estrenado la Liga con derrota; habían terminado la anterior temporada con la conquista del trofeo.
A la salida del estadio nos hemos encontrado con Romay, que calza un 51 y padece de un centro de gravedad muy elevado. Ha charlado con afabilidad, disfrutando. Uno de los nuestros le ha dicho: «El otro día emitieron tu imagen en la Olimpiada de Los Ángeles, cuando ganasteis la plata en la Final con Estados Unidos; no has cambiado nada, estás como si siguieras jugando». Romay lo ha abrazado, como un oso de peluche gigante. Ahora tira colillas de rubio.

Hemos cenado en un restaurante alemán. El dueño procede de aquella tierra de salchichas y chucrut. A pesar de haberle pedido comida y cerveza para veinte personas, el prusiano propietario del establecimiento ha declinado mi sugerencia de que nos invitara a chupitos y café.

Nos habían propuesto pasar la velada en un chalé de Pozuelo donde se celebraba una “fiesta Rubik”. El nombre le viene del famoso hexaedro de colores. Uno viste con Levi’s claritos y polo negro. Se topa con una que viste de pantalón azabache y top blanco. Según la mecánica de la fiesta y el libre albedrío, se intercambian las prendas, a fin de que ambos permanezcan monocromo. También hay copas, música, piscina y charloteo.
Decidimos pasar la noche en un bar.

Madrid. 29 de septiembre de 2006

La oficina de un cliente se ha mudado de una parte a otra del inmueble. Mesas, ordenadores y teléfonos han pasado de un lado a otro del pasillo. En la nueva estancia, un pintor ha estado aplicando brochazos de un rosa muy pastel y muy blanquecino. Paté de salmón. Se trata de Manolo, un señor de casi 75 años que ha venido en su jaca, una moto con un cuarto o medio litro de cilindrada. No me he fijado lo suficiente.
Manolo conserva casi toda su cabellera, blanca como la leche desnatada, con rastros de perla. En sus orejas se apoyan unas gafas. De sus orejas penden los auriculares de un mp3 lleno de música rock. Ha aparecido en la oficina con pantalones negros de cuero, limpios, sin pinta de ajados. Su chaqueta de cuero, también negra, luce dos o tres parches adhesivos. Uno de BMW. La hebilla de su cinturón es una cabeza dorada de águila. Se ha desvestido en un cuarto de baño con ducha. Las botas las ha cambiado por unas zapatillas azules. El cuero negro lo ha dejado en la mochila, junto al casco, para enfundarse el mono blanco.

He preguntado a Manolo qué hacer para llegar a esa edad. No fumar, no beber. Comer bien.
Luego me he puesto a calcular. Hace unos cuarenta años de Woodstock y el mayo de París. Ya tenía cumplidos los treinta. Y no había que fiarse de nadie que hubiera alcanzado tal edad.

Madrid. 28 de septiembre de 2006

Por la calle San Bernardo han paseado tres hombres de entre veinte y treinta años que recitaban en voz alta bendiciones a Hare Krishna. Uno iba envuelto con una especie de sábana alba. Otro vestía de chándal viejo. El tercero no desentonaba. De ellos.
No reparaban en las personas de la calle. Caminaban enfrascados en sus oraciones, todo lo contrario que los vecinos.
He consultado un viejo diccionario enciclopédico compuesto por cinco volúmenes de unas 1.500 páginas cada uno. La voz Krishna aparece como Krixna. Se trata de la principal deidad india. Su nombre significa “el Negro”.

Estos días ando leyendo un libro de Pedro Antonio Urbina. El título se editó hace tiempo, “Lawrence de Arabia”. Este aventurero británico se sentía fascinado por lo árabe y el desierto. Me recuerda a la mayor parte de gobernantes europeos y la intelligentsia progre.
Hoy en Arabia Saudí ustedes disfrutan de plena libertad para rezar al Dios cristiano, siempre que sea al modo soviético: que sólo Dios te escuche rezar. Para no ser menos, en Europa que sólo Allah te escuche maldecir al Profeta Mahoma.

Madrid. 27 de septiembre de 2006

Me he topado en General Diez Porlier con Pepe, un septuagenario con sonrisa. Pepe se crió en Madrid bebiendo leche de una vaquería que hubo en la calle Jorge Juan. Nos hemos encontrado junto al solar de lo que hasta hace pocos días era el Mercado de Goya, el Torrijos. Este Mercado se construyó en 1932, y en el solar que ha venido ocupando se empezará a construir un bloque con viviendas y comercios. El propietario se ha embolsado más de 45 millones de euros.

Pepe encaja lo que oye con humor e interés. Aporta una actitud decidida y afable. Conserva la frescura de aquel Real Madrid que inauguraba el Estadio de Chamartín. Un recinto situado en medio de un descampado adonde se llegaba, a duras penas, en un autobús azul procedente del final de la ciudad, Cuatro Caminos. Las vaquerías de su infancia jalonaban Madrid. Las vacas vivían en la trastienda, con un heno que se cambiaba al paso de las carretas que compartían pavimento adoquinado con tranvías y automóviles. La Mutual Patronal de Vaquerías de Madrid fue disuelta el 1 de enero de 1967.

Madrid. 26 de septiembre de 2006

El día se presenta bien cargado de noticias principales. Por un lado, la Casa Real anuncia que Letizia, la Leti, está embarazada y terminará su gestación en mayo de 2007, con las elecciones municipales y autonómicas. Desde hace un tiempo los dimes y diretes sobre la Leti no paran; que si está anoréxica o incluso medio pirada; que si la Infanta Leonor es sordomuda y no heredará nada, aunque quede algo. Que si Peñafiel no soporta a Letizia. Que si doña Sofía echa pestes de la nuera. Y, claro, que si don Felipe se comporta como Borbón de pura cepa. Así que Rosa Villacastín ha quitado habladurías a todo esto con su toque simpático y una solicitud de revisión constitucional. Para que reine Leonorcitas. Villacastín escribe en El Semanal Digital: «He tenido oportunidad de hablar con Doña Letizia en varias ocasiones este verano, de observarla por activa y por pasiva, y aunque es cierto que está delgada, también lo es que su aspecto no es el de una mujer enferma. Simplemente quema con excesiva rapidez todo lo que come». Acabáramos.

Como no podía ser de otro modo, hojeamos el Abc para encontrar su editorial. «La España democrática y monárquica, constitucional y parlamentaria, debe recibir, con la feliz noticia del pronto nacimiento de un nuevo Infante o Infanta de España, la garantía de estabilidad y continuidad de la Corona, a la que la Constitución encomienda, entre otras misiones, simbolizar la integridad y continuidad del Estado». El sello Luca de Tena no se borra de un día para otro.
Benigno Pendás escribe en el aún diario monárquico. «A día de hoy, está claro que el acuerdo sobre el artículo 57 no debe ser utilizado como señuelo para forzar pretensiones ajenas a la Corona (...). El contexto sociopolítico podría favorecer en tal caso un debate artificial que la sociedad española no necesita ni desea. Sería absurdo hacer el juego a los radicales». A la bicha, ni mentarla.

En ElConfidencial.com empiezan a entrar en materia. Julia Pérez presenta como doctrina firme que Leonorcitas carece de consideración de heredera. De modo que, si le nace un hermanito, seguirá como ahora: el único heredero es su papá don Felipe. Cuando muera don Juan Carlos la cosa cambiará, porque habrá que designar a un Príncipe o Princesa de Asturias. Y de Gerona y Viana. De todos modos, Julia Pérez trae la visión de aquellos juristas y políticos que aconsejan reformar la Constitución cuanto antes.
En este país hemos echado, con uno u otro proceder poco legal, a tres monarcas en los últimos 150 años. Un familiar cercano del Rey ostenta la dignidad de Duque de Anjou, Delfín de Francia. Si a los vecinos del norte les diera por retornar la Monarquía, recibirían en la Jefatura del Estado a un Borbón español pariente de Franco.
Hemos anotado desde 1870 dos Repúblicas con seis Presidentes. Aquello duró lo que se preveía.
Y ahora no nos llega el cuello a la camisa por una niña de teta.

Julia Pérez, en ElConfidencial.com, aborda el quid troncal. Zapatero pretende modificar la Constitución de arriba abajo, y no sólo lo referente a Leonorcitas o incluso la República. Zapatero aspira a meter en un mismo saco ese Estado plurinacional, federal, asimétrico y mesonacionalista centrífugo. Un servidor apunta algo más; cuando el Mefistofélico sociata se quede sin argumentos —la bomba de ETA le estallará en las manos, igual que la inmigración, las chapuzas varias y el cabreo a los nacionales y católicos—, apelará a la Constitución y la democracia. Dirá que él debe ganar las elecciones para poder retocar la Ley Máxima, porque los del PP andan atrasados y no desean una España de progreso. Ya que cambiamos la Constitución, la cambiamos de verdad. “Après nous le Déluge ”, farfullará en su penoso francés.

Sí. Cierto. Ustedes sueñan con una Constitución mejorcita, si bien bastante parecida a la de 1978. Harina de otro costal será que los políticos vayan a escuchar las propuestas de ustedes.

Para acabar. La Casa Real no anuncia los estados de buena esperanza hasta la mitad del embarazo. Ahora lo han entregado al público conocimiento, casi justo después de leer el predictor. ¿Elecciones generales y referéndum constitucional cuando vuelvan las oscuras golondrinas?

La otra noticia del día encarece las acciones de Endesa. Acciona se ha puesto a comprar como loca, pagando 32 euros de vellón por título. Al caer la noche, el grupo constructor roza el 14% en participación del capital de Endesa (34.000 milloncetes). Según Expansión, el capital de Acciona se acerca a los 7.500 millones de euros. Va a empeñarse hasta las cejas. Algo curioso; Endesa posee un parque nuclear de gran importancia en España. Por algo es la mayor compañía. Detrás quedan ACS, Iberdrola, Unión Fenosa y, por supuesto, Gas Natural.
Acciona se ha tomado en serio toda la teoría de la sostenibilidad, las placas solares y los molinos de viento. El problema radica en que, desde ahora, se ha metido de verdad en el negocio energético, solayando la ya existente y ecológica Acciona Energía. Así que más le vale producir energía nuclear. Si no, que venda las acciones de Endesa a 33 euros, y que siga ganando plata con las obras públicas y las casitas de Europa del Este.
Por cierto, Acciona incluye en su mochila empresarial a Vocento.

Más. Florentino ha abierto la chequera para dejar su firma en una de cada diez acciones de Iberdrola. El expresidente blanco ya había puesto su color en más de un tercio de otra tarta, la de Fenosa. Así que el diario económico de Recoletos adelanta: “La posible fusión entre Iberdrola y Unión Fenosa daría lugar a la primera eléctrica y a la cuarta empresa española por valor de mercado con una capitalización bursátil superior a 42.500 millones de euros”.

Concluyamos con tanto número y tanta OPA. En Europa le han leído la cartilla a Zapatero en lo tocante a E.On, de forma y manera que el asalto a Endesa, desde Gas Natural, se perderá en la noche de los tiempos. Hace un año, la empresa catalana lanzó su ofertón de 21 euros para comerse a la compañía que le triplica en tamaño. Un destacado directivo brindó una muestra de su talla literaria, gracias a una metáfora con que comparaba la OPA con el flujo seminal. Tras este gatillazo, quizá debiera acudir al urólogo.

Ojo, ustedes pueden estar contentos. Todo este trajín monetario depende de ustedes. Sí. Porque el tinglado este lo sostienen el BBVA y el Santander, en amor y compañía de otros Montepíos de allende las fronteras. A la postre, se trata del dinero de ustedes. ¿Para qué creían ustedes que servían sus ahorros y sus nóminas? Parco agradecimiento la cubertería de plata que les regalan por no sacar un céntimo durante veinte días.
Lo dicho, estos culebrones de empresa ocurren, porque ustedes sacaron sus monedas del calcetín y las trocaron por una cartilla del banco.

Madrid. 25 de septiembre de 2006

He salido para recoger las copias de unas diapositivas en CD. La tienda la regenta un señor fondón y calvete que debe de ser testigo de Jehová o protestante. No profesa simpatía por María, pero sí por Jesús.
Atendía con mucho respeto a un sacerdote que ya no cumple los setenta y que está encargado de la parroquia situada a veinte metros. Hasta el sábado. Se marcha a Vizcaya y desea disponer del duplicado de una fotografía en blanco y negro. En la fotografía él aparece primaveral, recién ordenado, en medio de su numerosa familia y vestido de sotana. Ahora lleva unos tergales ocres y un jérsey carmesí de Ralph Lauren.
Hablan con él dos feligresas. Una de ellas, estupenda, aparenta algo menos de treinta y cinco. Pelo castaño coloreado a rubio, chaqueta de punto de color crema y pantalones grises. Bolso, maquillaje y gafas de sol a juego con el chaleco y el pelo. La llaman a su Motorola. La sintonía está sacada de un disco chill out. El cura se retira y las feligresas le dan dos besotes y un abrazo. Pena no marcharme a Vizcaya también.
Cuando el dependiente me cobra los cuatro euros del recado, afuera la feligresa estupenda insiste en darle otro beso y abrazo. Al salir, he coincidido con esta mujer. Largaba con su móvil y contaba que el sacerdote se retira un año, no sabe si por salud. Lo echará de menos.
Hace lustros que un servidor cultiva indiferencia hacia tal sacerdote y sus sermones alternativos al Catecismo. Se lleva mucho a Vizcaya, y deja acá más de cuanto pudiera pensar un católico romano.

La Gaceta de los Negocios saca en la página principal de su web dos noticias sobre ETA. El titular “ETA romperá la tregua si no hay avances en un mes” abre una información poco cercana al gusto de La Moncloa. La Gaceta sostiene que el Gobierno y Batasuna ETA habían acordado en julio la creación de una nueva formación política. Una Batasuna legalizada, con tampón de Rubalcaba como Ministro de Interior y la anuencia del Fiscal General del Reino. Sin embargo, el guapo de Arnaldo Otegi corta menos bacalao de lo que pensaban algunos. Los que tienen de verdad las riendas de la “organización” se aburren con el talante de Zapatero y quieren ver a sus presos en la calle antes de cuarenta días. Si no, declaran que la tregua ha cadudado. De momento, están tensando la cuerda con el terrorismo callejero.
La otra noticia de La Gaceta trata sobre las peroratas de los encapuchados que, durante el fin de semana, han puesto la guinda a las diversas actividades del mundo abertzale. “Tres etarras encapuchados dicen que matarán hasta la independiencia”, titula el periódico de la calle Pantoja.

Provincia de Huesca. 24 de septiembre de 2006

Domingo. Nos dirigimos a Alcubierre, un paraje tranquilo de Los Monegros conocido por unas trincheras de la Guerra Civil. En realidad, las trincheras están reconstruidas y casi a punto de recibir barniz. Hemos comido a gusto en una estancia bastante limpita que jalona las trincheras. Dispone de banco, repisas y vistas al paisaje a través de sus ventanas decoradas con sacos terreros. Las trincheras dominan una loma en la que anduvo parapetado George Orwell. El escritor se apuntó al Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) y se vino para acá con la intención de pegar tiros. La lluvia ha dejado embarrada alguna esquina y alguna habitación de la trinchera, lo que me ha servido para evocar un poco de lo que pasó Orwell mientras defendía la revolución. Sin agua corriente, ni calefacción, ni servicio de lavandería. Nieve, fuego de mortero y demás comodidades bélicas.
Dado que quienes montaron las trincheras de Alcubierre no tenían un pelo de tonto, el puesto de mando estaba orientado hacia sur. Por aquello del buen tiempo.

Cerca, a unos ciento o doscientos metros, hay unos restos de cuartelillo. Al no estar reconstruido, sino tal como fue, las piedras apenas se mantienen en pie. Me he subido al resto de una pared y, bajando, la he ido deshaciendo. “¡Cuidado, que eso es historia!”, me han advertido. Ahora sí es historia.

Provincia de Huesca. 23 de septiembre de 2006

Sábado. Estamos en un pueblo que huele a pueblo, con sus boñigas y la humedad que regala el paso del río Cinca. La madrugada jarrea. Lluvias copiosas que pulverizan una tierra arenisca y arcillosa que se deshace con facilidad, como se aprecia en sus monumentos desgastados.
Visitamos el Monasterio de Roda de Isábena, con su claustro de quince por veinte metros, su tienda de recuerdos, el restaurante y la chiquiteja catedral. Todo el conjunto ahora no pasa de punto turístico; ni sede episcopal, ni vida religiosa. La encargada de la tienda nos cobra dos euros y medio por cabeza, sin dejar margen a la negociación. Nos muestra los entresijos de la catedral y habla de los diversos expolios y destrozos: las desamortizaciones del XIX, la Guerra Civil y las incursiones Erik el Belga. A causa de una restauración, han dejado el techo pelado por fuera. Sin las tejas, el agua que han arrojado las nubes se filtra y forma un charco encima de la cripta. La cripta está abierta, pertrechada por sus columnas románicas, y rodea un altar esculpido con imágenes relativas al nacimiento de Cristo.
Ya no quedan más monjes o clérigos que los enterrados ahí. Los capiteles del claustro conservan cinceladas en latín las leyendas de antiguos moradores: tal murió doce días antes de las kalendas de mayo, cual murió dos días antes de los idus de noviembre, aquel murió en las kalendas de marzo. No he visto que usaran las nonae. “Obiit Petrus Garsias (sic) Levita”, se me ha grabado en la memoria.

Hemos palpado otras muestras del románico altoaragonés, como el Monasterio de Obarra. Hemos pasado por Monzón y deambulado por las paredes de su castillo. Si ustedes quieren ver arte, no necesitan viajar hasta el Louvre.

Para rematar, una barbacoa casera y nocturna, con sangría como Dios manda. Sin gaseosa. Con Sprite, Fanta Limón, zumo de naranja y piña. Con pacharán y vermú.

Madrid. 22 de septiembre de 2006

Amanece con lluvias y nubes grisotas. Llueve a rachas, pero el día va progresando en apertura al sol. En la hora cenital he sacado mi teléfono y he captado esta imagen de un edificio sito cerca de la Gran Vía. En el cruce de Caballero de Gracia con Virgen de los Peligros.
Aunque la foto no permite reconocer demasiados detalles, caía un sol agradable en mi camino hacia el Retiro. Este edificio cuenta con primos y hermanos de estilos ecléctico, clásico o modernista del reinado de Alfonso XII y la Regencia de su señora esposa. María Cristina, la que lo enterró con la esperanza de descendencia masculina en su seno.
Nació Alfonso XIII monarca. De niño el Padre Coloma lo convirtió en protagonista del cuento “El ratón Pérez”. Este generoso roedor moraba en Arenal número 8, y era vecino de Buby, el rey de dicha fábula. María Cristina se refería al infantil Alfonso XIII con el hipocorístico de Buby.
Buby llegó a Alfonso XIII en 1902. El día de su boda le lanzaron una bomba en la calle Mayor, y la Reina doña Victoria Eugenia, la novia, terminó el día con el traje nupcial manchado de sangre. Sangre de sus nuevos súbditos.
La británica, aparte de resultona —herencia de su abuela materna, Eugenia de Montijo—, transmitía la hemofilia de su otra yaya, Victoria. Su marido se metió en política y sólo supo salir en 1931, sin renunciar a la Corona, pero poniendo pies en polvorosa. En el Abc publicó unas letras que venían a decir algo así como: “Ahí os quedáis”. Mientras Alfonso compaginaba reinado, gobierno y restauración de las golfescas tradiciones borbónicas, Victoria Eugenia daba a luz a dos niñas sanas y cuatro varones, la mitad hemofílicos. Jaime quedó sordomudo y Juan engendró a Juan Carlos, tan cordial y sociable como su abuelo.
La política de Alfonso XIII acabó como el rosario de la aurora, cosa que ustedes conocen bien. Tanto él como su sucesor aplaudieron el Alzamiento. Victoria Eugenia, en cuanto dejó de ser esposa del Jefe de Estado de España, se separó de Alfonso y regresó con su familia. En nuestro país ella no había parado de ver sangre y cuernos, igual que en las corridas de toros. De su país la echaron al empezar la otra guerra, la de Hitler. Murió en Suiza, donde no discriminan a nadie por el color de su dinero. Victoria Eugenia se derritió de ternura la única vez que volvió a pisar la tierra hispana. Bautizaban a su bisnieto Felipe. Corría el año 1968 y en España ni siquiera la sangre podía ser roja.

Por la calle he reparado en dos señoras muy civilizadas. Tras haber chocado a bordo de sendos coches, ellas se habían detenido, habían pagado un boleto para aparcar en la calle y se pusieron a examinar los papeles del seguro. Con rostros compungidos se han pedido disculpas. Sin prisas.

Si ustedes andaban con deseos de leer un comentario político o periodístico, allá va.
Montse Nebrera ha estado al teléfono durante tres cuartos de hora con Jiménez Losantos y contertulios de la Cope. Un servidor se ha descargado el mp3 desde la web de La Mañana. Durante los últimos días, casi todas las personas invitadas a esta emisora militan en el Partido Popular. Unos justificarán que al oyente de la Cope no le apatece escuchar a gente del PSOE; otros que al PSOE ya se le oye mucho en todas las televisiones y demás radios. Ustedes verán.
Al caso. El fichaje galáctico del PP catalán se ha mostrado atrevida, directa, resuelta, desacomplejada y clara. Losantos ha perdido la iniciativa y ha sufrido a una Nebrera que le apretaba las tuercas. Lo ha puesto a la defensiva desde el inicio, cuando el locutor de la Cope proponía el tuteo. “[El trato de usted] mantiene las distancias a pesar de las proximidades”, le ha replicado.
La Nebrera diserta con rapidez, contundencia y agilidad. Hasta la fecha nadie, o casi nadie, le ha marcado los tiempos a Jiménez Losantos. Cuando Federico introducía digresiones, la Nebrera ha reconducido con autoridad. Ella intercalaba cumplidos hacia Losantos con algún querem y algún Estado en referencia a España.
Ha vocalizado con nitidez una apelación a que el Partido Popular esté unido como una piña, por encima de los “matices” que cada cual tiene sobre el proyecto común. Según Montserrat, «el Partido Popular es la única alternativa a lo que está ocurriendo en Cataluña». Esta mujer sí que ha visto Ocean's Eleven y Jerry Maguire. Una suerte de Tom Cruise en Algunos hombres buenos.
Ha criticado que “desde fuera, los enemigos tienen tantos medios de comunicación (..) y destacan aquello que son sólo matices”. Ha insistido y machacado en la necesidad de “sumar y no restar” dentro del PP. No ha concedido un ápice a Losantos; “que no, que no”, replicaba cuando le oía reproches sobre Josep Piqué. Nebrera ha criticado el nacionalismo llamándolo, sobre todo, catalanismo. Ha invocado el carácter tradicional, serio, trabajador, constante y honrado del catalán. Seny.
De Ciutadans comenta que no comparte sus planteamientos laicistas y su enfoque del aborto, la escuela o la eutanasia. Queda por ver cuán abortista será Ciutadans, y cuán provida será el PP. Queda por ver si, al contrario que en junio, la Nebrera señala el cariz anticonstitucional del famoso Estatut.
Montserrat, al final, ha demandado de Jiménez Losantos: «No me estropee [los huesos y la piel], me hará un gran favor».
Para las próximas semanas queda bastante por desgranar sobre Montserrat. Si, como Losantos deja caer, esta señora acabará en Madrid. Si, por otra parte, su pronto fichaje ha surgido para retener votos conservadores, democristianos o liberales que miran a Ciutadans. Si tanto vale para el roto de CiU como para el descosido de Ciutadans. Si ha nacido una estrella cuya actitud derrotará al talante.

A eso de las cinco de la tarde ha empezado una concentración frente a las oficinas de Intereconomía, bajo el puente de Juan Bravo sobre la Castellana. Al pie del parterre con la estatua de Juan Pablo II, menos de cuatrocientas personas se han juntado para rezar un rosario, amén de escuchar un manifiesto en defensa de Benedicto XVI y en contra de las amenazas y severas críticas que han proferido los emocionados con el yihad. La imagen de Juan Pablo II se colocó ahí hace un año como homenaje al polaco más conocido de nuestros tiempos. ¿Por qué ahí? Así lo decidieron el presidente de Intereconomía, Julio Ariza, y el presidente de la Mutua Madrileña, José María Ramírez. La Mutua posee la escritura del inmueble donde trabajan los chicos de Intereconomía, parterre anejo incluido.
La escultura salió de los bolsillos de un número largo de donantes, y de las manos de Juan de Ávalos, un señor que militó en el PSOE durante los años 30. Que acabó esculpiendo la Piedad, los Evangelistas y las Virtudes del Valle de los Caídos (1952-1953), y las monedas con el busto del Franco ancianete (1966). Les aconsejo, apreciadas damas y caballeros, que se empapucen de este reportaje que El Mundo pone a su disposición. Destacamos: «[Los Reyes] son simpáticos. Tengo mis ideas. Para poner las cosas en su sitio; yo no juré los principios del Movimiento, y el Rey sí. Voy a misa y creo en Dios (...). Los Reyes son humanos. Ahora bien, les tengo mucho respeto. Creo que hay instituciones que se deben respetar. De la misma manera, considero que el hijo se va a cargar la Monarquía».

En “El precio justo” (Antena 3) han sacado un cartón de litro de leche que costaba cerca de las 300 pesetas. Precio justo.

Madrid. 21 de septiembre de 2006

Pedro Jota —Pedro Jeta para algunos— ha sacudido la jornada con su periódico. El Mundo nos regala el pdf falso y el pdf cierto sobre un detalle de la investigación del 11M. Según el diario de la calle Pradillo, los chicos de Alonso —ahora Rubalcaba— trastocaron un informe pericial, con la intención de que el Juez Del Olmo no viera a ETA en ningún folio del sumario. El magistrado, poco amado por Santa Lucía, patrona de los miopes, ha almacenado una colección de documentos falsos.
Al caso, el informe publicado por El Mundo señala que un principal implicado en el 11M guardaba en su casita un material químico bastante inusual, ácido bórico. Los autores del informe auténtico explican lo infrecuente de este hallazgo. Sólo unos etarras habían usado este producto con anterioridad. Por ello, los peritos del informe verdadero apuntan a una conexión seria entre los terroristas del 11M y los integrantes de ETA. En el informe falso, el entregado a Del Olmo por los chicos de Alonso y Rubalcaba, se borraron todas las líneas que mentaban a ETA.
Según el Gobierno, el documento “verdadero” no pasa de borrador. Ya, y un servidor se lo cree. ¿Ustedes, antes del 30 de junio, entregan en su banco un borrador de la Declaración de la Renta?
He leído algo sobre el ácido bórico; sólido blanco H3BO3. Dicha substancia se emplea como desinfectante, insecticida, “producto ignífugo” y en la elaboración de “detergentes”, entre otras aplicaciones. Lo del detergente me recuerda al “Comando Dixán”. Lo de ignífugo merece un capítulo. Y su uso antiséptico sólo admite tratamientos tópicos, porque el ácido bórico es un potente tóxico.
Sea como fuere, el Gobierno reconoce que ha recortado la parte del informe que vincula a ETA con el 11M. Ustedes sabrán por qué el Ministerio de Interior socialista siente repulsión ante este tipo de proximidades.

El espectáculo está servido.

En El País prefieren criticar a los católicos y al Papa. Qué originales.
Máximo aprovecha su caricatura para poner en solfa las indagaciones de Pedro Jota. Como el humorista de Prisa siempre anda en las nubes, persiguiendo al Dios pictórico de Baal Hammón, dibuja las dos mochilas de Vallecas.
Ayer, el “diario independiente de la mañana” (sic) insertaba una colaboración de Hermann Tertsch dedicada a la gresca que se ha montado en ciertos países islámicos, tras el sermón papal del otro día. Todo lo opuesto a lo que se lee hoy en esas páginas: «sería ahora conveniente que nos diéramos cuenta de que la reacción habida demuestra brutalmente la profunda verdad que ha expresado el Papa (...). El islam que se dice moderado debería movilizarse para hacer frente a quienes se atribuyen el monopolio de su fe. Y no podemos ayudarle. Sería muy útil que se revolviera contra la manipulación, sacara a la gente a la calle cada vez que desde televisiones como Al Yazira o Al Manar se utiliza a Alá para llamar al crimen, a mutilar a mujeres, celebrar asesinatos, demandar la reconquista de Andalucía, Sicilia o los Balcanes o aplaudir al presidente iraní cuando promete exterminar a los judíos». Tertsch scripsit.

Hoy Umbral escribe lo que hace pocos años un servidor no se hubiera imaginado. «Este Papa viaja poco o mucho, pero tiene ideas muy claras, muy precisas y muy actuales. Es un Papa al día», ha redactado. Quién iba a decir que Paco Umbral devoraría con fruición el Deus Caritas est.

Madrid. 20 de septiembre de 2006

Antena 3 estrena una serie cuya protagonista es Ana Obregón. La historia versa sobre una condesa —la Obregón— que llega a ocupar la Presidencia de nuestro Consejo de Ministros. Asumo que a ustedes el guión les suena chusco. La cadena que emite esta producción le atribuye calidad, reivindicaciones feministas y demás ingredientes con que se pretende espantar a idea que ustedes albergan. Según he podido saber —mi estómago mediterráneo me impide soportar ciertos espacios televisivos—, la comedieta de la Obregón sigue fiel a los principios que se le suponen. A saber; muslo y pechuga, con un guión tosco a cuyo lado Torrente se asemeja a un drama de Calderón.
Aunque, bien pensado, la idea de Obregón como Presidenta no me resulta extravagante. Ya tenemos a Zapatero.

En algunos canales de televisión emiten un anuncio de Axe que ya lleva un tiempecito circulando por las ondas. No entiendo cómo, a estas alturas, los anuncios de Axe continúan amenizando nuestros programas, sin que una cuadrilla feminista o un poquitín progre haya puesto el grito en el cielo. Un afamado actor de Hollywood se pasa el anuncio contando la cantidad de chavalas que le sonríen. Ojo, para tratarse de publicidad de Axe, apenas recurre al machismo más rudimentario.

El Gobierno anda encantado de haberse conocido a resultas de sus leyes en favor de las mujeres y en contra de algunos hombres. Nada, nada. Agua de borrajas. El Gobierno no debe estar contento, si no regula los contenidos televisivos de la sobremesa y media tarde. ¿Alguno o alguna de ustedes soporta más de cinco minutos de los talk shows, Crónicas marranas —más conocidas como Channel 4—, tomates y resto de parrillada grasienta?

Madrid. 19 de septiembre de 2006

Esta tarde he visto a un niño que jugaba solo en la calle de Menéndez Pelayo. Rodaba hacia delante y detrás un patinete o cochecito de plástico en el que estaba sentado. El niño se encontraba casi al extremo de la acera, que no terminaba en un bordillo de escalón, sino que se deslizaba ligeramente hacia la calzada. Me he dirigido a la inocente criatura: «¿Dónde están tu mamá y tu papá?». Al lado pasaban seis carriles de vehículos a una media de 50 ó 60 kms. por hora. El chavalín me ha respondido, con su sonrisa cándida; «Mi mamá está trabajando».
Le he dicho, como si fuera hijo mío, que se ponga a jugar lejos de la calzada. Tras indagar durante un par de minutos quién de los suyos andaba cerca, se ha aproximado una mujercita que permanecía a unos quince metros, tras la bocacalle. Se trataba de su canguro, una sudamericana mestiza tan despreocupada como el chaval de cinco añitos.
Al entrar en casa me he tragado un ratito de Rebelde —si no me equivoco, tal es el nombre—, una serie que emiten a la par Onda Seis y Antena 3. La serie relata las andanzas de un grupete de chavas y chavos mejicanos que “estudian” en un pretendido prestigioso colegio con campo de golf y profesoras estupendas con generosos escotes. Las alumnas visten con un uniforme cuya prenda más llamativa resulta ser una minifalda que hace juego con unas botas altas. Chavos y chavas lucen corbata con nudo Windsor, aunque siempre en medio de una camisa blanca desabrochada y por fuera. Todos los que desfilan por el colegio conservan la piel blanca de sus antepasados, más celtas que íberos. Excepto una persona que sí desciende de las razas anteriores al arribo de Cortés; el jardinero.

Por la mañana he echado un vistazo a la prensa. La Ministra de Educación ha leído el resumen de un informe sobre la violencia en las aulas, pero no parece creérselo. En realidad, el adagio periodístico más famoso debió de salir de la boca de un político: “que la realidad no te estropee un buen titular”. En mi época, al pringao de la clase le robaban el bocata de nocilla y le propinaban un par de collejas. Ahora algunos mueren, y ningún gamberrete merece expulsión. Me sorprendo tanto, que visito la página web del Congreso. Para mi asombro, la Ministra sí tiene hijos.

Miro un blog de Telecinco. Gibraltar alcanzará su independencia y España, en contra de lo rubricado en el Tratado de Utrech, se quedará sin ejercer soberanía sobre el otrora peñasco de Calpe (“Prima optio Coronae Hispanicae semper deferatur”, Artículo X). No sabemos si esto acontecerá antes o después que lo propio en Cataluña y las provincias Vascas.

Madrid. 18 de septiembre de 2006

Semana de la movilidad (sic) en la villa y Corte. Las marquesinas de los autobuses se extinguen. Retrocedemos en la escala evolutiva del transporte público hasta regresar a los paneles con el numerito de la línea.
En el Metro, al calor del recubrimiento de pladur en las paredes, se unen los avisos de trenes estropeados, retrasos en los horarios y odorosa aglomeración humana. Al menos, un barbilampiño, que viste de camuflaje militar, ha elevado al máximo el volumen de su mp3. Hilo musical en el vagón.

Hablo con un amigo de Barcelona. Su nombre aparece en las listas de Ciutadans de Catalunya para las inminentes elecciones al parlamento de la región. Charlamos y me explica qué cartel han elegido para la campaña electoral. El principal candidato fotografiado en porretas mientras vela su zona púbica con las manos.
Me agrada tener un amigo con el que estar cordialmente en desacuerdo sobre política. Demasiado tiempo esperándolo. Mi más viejo amigo se sacó el carné del PSOE cuando a Zapatero lo tildaban de Sosoman, y con este departo de otros asuntos. Eso sí, puestos a que gobierne alguien, Ciutadans. Mi amigo les puede enseñar un currículo más amplio que el de todo el Consejo de Ministros. Y un alma más limpia, claro.

Madrid. 17 de septiembre de 2006

Día familiar, como en verano. Sobrinos por todas partes, con sus cicatrices, su desparpajo y su sabia manera de aprovechar la vida y alegrar las nuestras.
El más pequeño, de quince meses, muestra un decidido interés por el mundo. Ya ha superado al animal más “inteligente”. Se expresa. Se mueve para asir todo cuanto se le antoja distinto. Y le parece divertido.

Madrid. 16 de septiembre de 2006

Cristina cumple treinta añazos. Cuando nació nadie conducía un Golf ni un Audi A4. El coche más estilado incluía los números 124 ó 1.500 y se había fabricado en las catalanas instalaciones de Seat. Los viajes por carretera solían requerir del doble de tiempo que ahora. Nadie marcaba las teclas de su móvil, ni se recibían correos electrónicos. En las mesas de trabajo se sacaban horas a base de papeles, sin pantalla de ordenador ni descargas de Internet. Entonces sólo algunas compañías habilitaban espacios generosos para las computadoras. Hace treinta años sonaría un poco viejo aquel chiste de cierto Ministro al que llamaban IBM, porque “computa por la mañana, computa por la tarde, computa por la noche”. Sí, había ganado fama de golfete aquel alto funcionario.
En 1976 los moros estaban no más que en Marruecos. Habían invadido el Sahara y el Gobierno español se había desentendido de aquella provincia. Se votaba un cambio en el sistema político, de suerte que se permitiría más de un partido. A la vez, el partido único desaparecía; y los políticos que trabajaban sin necesidad de partido hubieron de entrar en uno al que llamaron UCD. Lo había inventado el dirigente de eso que había funcionado como partido único hasta el día anterior.

La película “Salvador” aparece como novedad en los noticieros. Retrata a un tal Puig Antich como héroe; y los medios generalistas —sobre todo los escorados a la izquierda— insisten en esta interpretación. Leo lo siguiente en la página web de La Voz de Galicia: «A principios de los setenta, militantes españoles y franceses crean el MIL (Movimiento Ibérico de Liberación), que comete varios atracos para financiar el movimiento obrero. En septiembre de 1973, la Brigada Político Social tiende una trampa a dos de ellos. Se produce un confuso tiroteo y muere un joven inspector de policía. Salvador Puig Antich resulta herido. Ingresará en la Modelo de Barcelona, para un consejo de guerra. El 2 de marzo de 1974 será ejecutado mediante garrote vil». En aquella época el sistema juicial optaba por una aplicación del derecho opuesta a la de nuestros días: rigor penal. Aparte, Franco forzó la intervención de Tribunales militares, con lo que se aseguraba un tajante e instantáneo castigo. Ustedes verán si un ladrón que mata a un policía debe ser considerado como héroe.
El sábado 1 de octubre de 2005, TVE emitió un reportaje sobre terroristas, dentro de su programa Informe Semanal. El reportaje presentaba a miembros de ETA y FRAP como idealistas, héroes de la libertad y de la democracia. Recoge declaraciones de ex-terroristas y de familiares de terroristas a modo de panegírico. El discurso de que forma parte TVE discurre de este modo: “pobrecitos, los fusiló Franco, así que debían de ser muy buenos”. Aquella edición de Inform Semanal obliteraba cualquier entrevista con magistrados de la época, fiscales o, sobre todo, familiares de vícitmas. Porque los de ETA, FRAP o MIL merecieron la muerte tras causar muerte.
Piensen ustedes si resulta acertada o demencial esta opción ética de ensalzar a terroristas (maquis, ETA, FRAP) y responsables de asesinatos en masa, atentados y golpe de Estado (Carrillo, Companys). Quizá ustedes son de esos que, basándose en la denigración del anterior Jefe de Estado —el Caudillo, el Generalísimo—, encuentran aceptable el asesinato.

Por fortuna, y en cualquier caso, estas tres décadas incluyen la aparición de personas como Cristina. Felicidades.

Madrid. 15 de septiembre de 2006

Esta tarde caminaba por la calle, cuando un repartidor de Telepizza se ha estrellado contra una señal de tráfico clavada en una mediana de adoquines. La mediana se eleva más de un palmo por encima de la calzada. El repartidor ha quedado en medio de los cuatro carriles de circulación que, por fortuna, se encontraban vacíos de tránsito justo en ese momento. Lo he sacado a la acera —entre coches que ya empezaban a marchar por ahí—, adonde también he llevado su motocicleta. Del impacto, la señal de tráfico había saltado de su áncora de cemento y quedaba tirada sobre el asfalto. La he puesto a un lado.
El repartidor tiene dieciséis años y acaba de incorporarse a Telepizza, a instancias de su madre, quien conoce mejor que él los detalles de sus obligaciones. El chico ha estrenado su primera entrega de pizza. Bueno, en realidad ni siquiera la ha entregado. Hemos llamado a la tienda, de donde ha salido otro pizzero para completar el servicio e inspeccionar el estado de la moto.
El chaval, a resultas del tortazo, parece que se ha descolocado una falange, se ha levantado la piel del dedo, y debe de haberse raspado de lo lindo el lomo. Como el Hospital del Niño Jesús queda al lado, lo he convencido para que se llegase, pues el dedo se le hinchaba por momentos. El zagal, que viene de otro barrio, desconoce las calles, y estaba dirigiéndose con la moto hacia el extremo opuesto del distrito. Al menos, el cliente comerá gratis la pizza.
Me he quedado pensando en el currículum de este jovenzuelo: su formación académica concluyó en junio, cuando leyó el último examen de la Secundaria. Y la Secundaria española queda algo lejos del nivel que registran todos los países de Europa. Creánme; lo de este chico no ha sido mala suerte. Tarde o temprano le iba a suceder. No sabe nada.

Para más colmo, debajo de mi casa están rodando una película. Me sale por un ojo de la cara; ocupan la plazoleta de “zona verde” —no me refiero al parterre— donde aparcan treinta o cuarenta coches. Treinta o cuarenta coches cuyos dueños se los van a tragar con patatas, a pesar de haber apoquinado los euros de la tarjeta de residente. Por otra parte, si la película se precia, incluirá una suculenta porción de otros impuestos que también pagan los residentes. Y siguen sin encontrar un hueco donde dejar el coche. En la calle. En la santa calle.

Ha muerto Oriana Fallaci. Una periodista cuyo pensamiento más reciente les resumo a continuación, en extractos de La rabia y el orgullo; Los hijos de Alá; y Mi patria, mi Italia.
«Entre nosotros no hay cabida para los muecines, para los minaretes, para los falsos abstemios, para su jodido medievo, para su jodido chador (...). A pesar de mi anticlericalismo, me muevo en la capilla como pez en el agua.
»En las dos Torres trabajaban casi 50.000 personas. Y pocos tuvieron el tiempo suficiente para salir de ellas (...). Jamás sabremos el número exacto de muertos. ¿40.000, 45.000...? Los americanos no lo dirán jamás. Para no subrayar la intensidad de este Apocalipsis. Para no dar una satisfacción más a Osama bin Laden e incentivar otros apocalipsis.
»(...) Si se hunde América, se hunde Europa. Si se hunde Occidente, nos hundimos todos. Y no sólo en sentido financiero (...). Nos hundimos en todos los sentidos. Y en lugar de campanas, encontraremos muecines, en vez de minifaldas, el chador, en vez de coñac, leche de camello. ¿No entendéis ni esto, ni siquiera esto? Blair lo ha entendido (...). Excepto Blair, en el resto de los demás líderes europeos veo pocos Ricardos Corazón de León.
»(...) Desde que los hijos de Alá casi destruyeron Nueva York, los expertos del Islam no dejan de cantarme las alabanzas de Mahoma (...). Si en algunos países las mujeres son tan estúpidas, que aceptan el chador e incluso el velo con rejilla a la altura de los ojos, peor para ellas (...). Si son tan necias, como para casarse con un badulaque que quiere tener cuatro mujeres, peor para ellas (...). No seré yo quien se lo impida.

»(...) Nunca olvidaré lo que me pasó en la embajada iraní de Roma, cuando fui a pedir un visado para viajar a Teherán, para entrevistar a Jomeini, y me presenté con las uñas pintadas de rojo. Para ellos, signo de inmoralidad. Me trataron como una prostituta a la que hay que quemar en la hoguera.
»(...) Te contaré el
[episodio] de 12 jovencitos impuros que, terminada la guerra de Bangladesh, vi ajusticiar en Dacca. Los ajusticiaron en el estadio de Dacca, a golpes de bayoneta en el tórax o en el vientre, ante la presencia de 20.000 fieles que, desde las tribunas, aplaudían en nombre de Dios. Chillaban: “¡Allah akbar, Allah akbar! [Alá es grande] .
No entendéis o no queréis entender que si no nos oponemos, si no nos defendemos, si no luchamos, la yihad vencerá. Y destruirá el mundo que, bien o mal, hemos conseguido construir».
Sabía que iba a morir, y no ha querido callarse. Nunca lo había hecho. Supongo que algunos de ustedes se sienten incapaces de dar la razón a la Fallaci.

Retomo Madrid. Leo en Libertad Digital que el PSOE quiere cambiar buena parte del callejero (360 vías), porque sus nombres le suenan a franquistas. No contentos con tener una Avenida de Pablo Iglesias —en 1910 amenazó de muerte a Antonio Maura en el Congreso, quien quince después sufrió un atentado—, otra de Largo Caballero —el Lenin español, sobre todo por lo genocida—, un Bulevar de Indalecio Prieto —responsable en el golpe de Estado de 1934—, o el Parque Tierno Galván —el del porro—, los socialistas ansían trastocar más letreros.
Según el PSOE, las denominaciones Cerro de los Ángeles, Pingarrón, Paz, Puerto de los Leones y Liberación manchan la conciencia democrática de Madrid. Además, Ramiro de Maeztu, Pedro Muñoz Seca y Calvo Sotelo —abatidos a tiros en 1936 bajo órdenes del Frente Popular— deben quedar desterrados por su condición de gente de derechas. El PSOE pretende que algunos concejales de la capital durante el régimen de Franco, como Conde de Casal y Alberto Alcocer, también pasen la criba progresista. Poco han reflexionado acerca de que, entre 1939 y 1975, Madrid creciera como nunca en obras públicas, vivienda, habitantes, red de Metro, extensión, parque móvil y demás que hoy no nos extraña ver en esta ciudad.
Hasta aquí, la memez. Memez que repite el titular de Terra: “PSOE pide otra vez cambio nombres franquistas 360 calles Madrid”. Los redactores de Terra no cobran lo suficiente como para incluir artículos y preposiciones, ni para discernir a Ramiro de Maeztu o Muñoz Seca y otros asesinados en Paracuellos de los fascistas. La trola queda redonda en el diario digital progresista: “Existen en Madrid 360 calles que recuerdan al Generalísimo”, sostiene Elplural. En el caso de Sopena hemos de suponer dolo, porque este señor gana tantos euros que se le debe exigir un mínimo de honradez periodística. En El País, al Arco de la Victoria lo llaman del Triunfo. Demasiada postal de París con su Arc de Triomphe. O del Arc de Triomf barcelonés.

Al caso, ¿para qué sacan los chicos de Pepiño Blanco esta propuesta? En primer lugar para etiquetar a Gallardón de extrema derecha. Si Gallardón cambia los letreros, los del PSOE no se lo agradecerán, y muchos madrileños acabarán hartos del Alcalde. A un servidor no le convence la idea de quitarle a Muñoz Seca su callecita junto a Alcalá. Pero lo previsible es que Gallardón traspapele la propuesta sociata sin decir nada que lo ate, por lo que recibirá, velis nolis, el sambenito de reaccionario.
En segundo lugar, se trata de un brindis al sol, puesto que resulta casi imposible que los socialistas alcancen la Alcaldía. En 2007 ó en 2011. Los nombres de las calles se usan como armas de estulticia masiva. Quieren ver hasta qué punto pueden sacar votos de ese filón radical y rojeras. Hasta qué punto arrancan a IU papeletas en las urnas. Por otro lado, nadie, de momento, trabaja para que la Avenida Pablo Iglesias pase a llamarse Juan Pablo II. Sin embargo, la recuperación sectaria de aquella guerra no gusta. Un precio muy alto el de esta clase de sandeces descabelladas; la pérdida de la mesura y el equilibrio político y social.
De cualquier modo, en el PSOE existe una técnica muy conocida para encajar los pensamientos divergentes. Que se lo digan a Gotzone Mora. A Muñoz Seca le quitarán la calle por el mero hecho de pensar y decir lo que quería. Lástima; un servidor se parte de risa con su Venganza de don Mendo. Los socialistas conviven mal con criterios distintos de los propios. De ahí su denodado esfuerzo en controlar la política cultural y educativa.
El PSOE arrancará la placa de Muñoz Seca y sus astracanadas, para rotular esa callejuela “La polla records”, “Lujuria” o bien otro grupo de ¿música? del ¿gusto? de la Calvo. La Ministra. Que organiza exposiciones de sus pinturas con el dinero del Ministerio. Y sus planes docentes seguirán criando chavales de dieciséis añitos que se estrellan en moto mientras llevan una Telepizza hawaiana.

Madrid. 14 de septiembre de 2006

Al llegar a casa para comer, he abierto el buzón y he leído una carta que interpreto como de amenaza. Carlos Ballano Fernández, Subdirector General de Recogida de Datos del INE, me ha escrito para conminarme a que rellene un formulario. Servidor recibió hace un mes —en agosto, valga la redundancia— una misiva del INE en que se me solicitaba que les mandase un cuestionario con mis datos. Como un servidor tiró el papel directamente al contenedor de reciclaje de la calle, Ballano Fernández me ha vuelto a enviar el formulario. Esta vez, me cita una rosario de leyes con las que argumenta que puedo verme sancionado con una multa de entre 60 y 30.000 euros.

Para seguir con el tema, entraré a sacar unas líneas que Francisco Javier Meabe publicaba en Gara el sábado. Meabe firma el artículo “Aclarar para avanzar si es posible”, como Director del Secretariado Social Diocesano Justicia y Paz. Este cargo depende de la Diócesis de San Sebastián, cuya página web lleva el nombre de dominio en euskera batua y prescinde de la terminación “.es”. Dentro de esta área de la Diócesis, aparece la «Comisión Paz – Gentza Taldea: para el análisis y discernimiento ético de las cuestiones relacionadas con la violencia política y el proceso de pacificación» (sic).
No sean ustedes demasiado prematuros para juzgar a Meabe; aunque se equivocarán si esperan encontrarlo en las manifestaciones de la AVT. Vayamos a dos frases que un servidor detecta cargadas de significado. «Rebrote de la kale borroka». El Director del Secretariado de marras prescinde de los engaños de Zapatero, Rubalcaba y Pepe Blanco; no oculta la continuidad de la violencia ambulante etarra. Y lo escribe en el Gara. El mismo sábado, El Periódico de Catalunya sacaba noticia del terrorismo callejero con foto incluida de autobús a la brasa.
La otra frase: «La razón última de la justicia es la paz». El pensamiento cristiano —el pensamiento clásico en general— ha venido sosteniendo justo lo contrario desde hace un buen número de siglos. Parece que el orden de los factores sí altera el producto.
Me consta que algunos de ustedes piensan que el obispo easonense debería dejar de referirse a España como “el Estado” y debería empezar a imitar al Papa. Al mismo Papa que trastocó su agenda en Valencia para estar junto a las víctimas.
Recuerdo la narración que San Lucas hace de la Última Cena: «Los reyes de los gentiles los dominan, y los que tienen poder sobre ellos reciben el nombre de bienhechores. Pero no seáis vosotros así; que el mayor entre vosotros se haga como el más pequeño; y el que dirige que sea como el que sirve (...). Simón, Simón, mira que Satanás os busca para cribaros como trigo (...). A ti te digo, Pedro, no cantará hoy el gallo hasta que por tres veces niegues que me conoces» (Lucas XXII, 24-34).

Más. La Gaceta de los Negocios dedica este jueves un editorial a los contactos de ETA y el PSOE. Llevamos dos años sin saber a ciencia cierta qué pasa, excepto que los etarras siguen en sus trece y que el PSOE hace malabares. Sin red.
La Gaceta plantea su preocupación ante la probabilidad de pactos ocultos entre las dos formaciones. Pactos que podrían haberse rubricado en tiempo ignoto. Según La Gaceta, el Gobierno está obligado a enseñar las cartas: ¿habrá o no precio político en beneficio de ETA-Batasuna?
La opinión del diario señala: «Al final —lo enseña la experiencia— es probable que sea la propia banda la que exhiba las actas originales de las reuniones que ahora se niegan».

Para concluir, la web de Época incluye un corte de voz de su Radio Intereconomía. Manos Limpias ha denunciado al jefe de Seguridad del Partido Socialista, Fernando Mariscal, y al jefe superior de Operativos de la Policía de San Sebastián. Los acusa de avisar a ETA, de suerte que el terrorista a cargo del “impuesto revolucionario” —otras cartas de amenaza— se largó con viento fresco, antes de que la Policía pudiera detenerlo. La Policía que trabaja contra el terrorismo, se entiende en el segundo caso.

Otro asunto, que quizá no es otro. El Gobierno y Prisa andan a la gresca contra el PP, El Mundo y la Cope, por el 11M. Pedro Jota y sus amigos no paran de publicar declaraciones e investigaciones que han socavado por completo el “todo está muy claro” de Mefistófeles en La Moncloa. Dimes y diretes, mentidos y desmentidos. Y tú más.
Y, de repente, la reacción de PSOE+Prisa: ustedes nos acusan de dar un golpe de Estado el 11M. Nadie ha dicho tal. Incluso los comentarios matutinos de Jiménez Losantos han evitado menciones tan explícitas. Quienes ahoran mandan se sienten aludidos. Con razón andan molestos; sea verdad o no semejante hipótesis, cada vez más españoles rabian convencidos de esa conspiración para un golpe de Estado.

En fin, como lo prometido es deuda, les hablaré de Montserrat Nebrera. Esta semana he visto su foto en una web. Ha sido fichada por Piqué para el Partido Popular catalán y se cuchichea sobre la mujer. Al ver su cara, he recordado que apareció en un programa de TV3 sobre el Estatuto aquel. El programa lo seguí en un NH de Pamplona a finales de junio. Se casaba uno de mis mejores amigos en Leyre. Precioso recuerdo de esta boda, y de los años que viví en la capital navarra, donde conocí a mi amigo y allá sigue.
Nebrera formaba parte de una mesa en que todos se mostraban muy de acuerdo y muy educados con los resultados del referéndum. Aunque en Navarra no se emite TV3, la televisión digital incluye inopinados canales, de modo que no desaproveché la ocasión. El programa, más que un debate, se asemejaba a una cordial reunión de simpatizantes de CiU. Según Nebrera, el Estatuto —que considera a Cataluña casi, casi como un Estado soberano propio— carece de elementos contrarios a la Constitución. A la de 1978. A la de España. Este es el nuevo fichaje galáctico del PP. Tot el camp és un clam.

Como la jornada da bastante de sí, añado un par de noticias. La primera no precisa comentario: España acude a la cumbre de los “Países No Alineados”, según leo en La Semana. Bajo esta denominación tan bonita que nos recuerda a los años 60, se organizan estados como Cuba, Venezuela, Bolivia, Irán y otros regímenes del estilo. España es el único Estado democrático, el único Estado de derecho normal que se junta en La Habana con estas dictaduras. Como tema principal, el apoyo al programa bélico nuclear de Irán.

Si ustedes acaban de deprimirse, tras leer la nueva aventura internacional del ¿Gobierno? Zapatero, les dejo una guinda. He apretado la teclas de mi mando a distancia para ver durante medio minuto La Sexta. Hay informativos. Un servidor se había propuesto tragarse un cuarto de hora de soap opera o sit-com americana, pero hay un telediario que se cuela en la programación de la tele del Mundial. Mamen Mendizábal pone rostro y voz a las noticias. La otrora periodista de la SER y conductora de los 59 Segundos habla de una “ordenación” (sic) de rabinos. Según la Mendizábal, los rabinos son sacerdotes judíos. Para qué seguir. El judaísmo, igual que la religión mahometana, no cuenta con sacerdotes. Corría el año 823 de la fundación de Roma cuando Tito destruyó Jerusalén, Templo incluido. Ya lo había predicho Jesucristo. Él mismo era rabino —maestro—, pero no sacerdote. Ni aunque hubiese querido; no pertenecía al linaje Leví.
Desde hace veinte siglos, el judaísmo no celebra las ceremonias que llevaban a cabo los sacerdotes en el Templo. Algunas de sus funciones quedaron asumidas por los rabinos, como el rito de la circuncisión. Pero, al contrario que los sacerdotes, los rabinos no reciben un carácter sacro que les permite, de manera exclusiva, celebrar los ritos que unen a Dios con los hombres. Aparte, en el cristianismo sólo hay un Sacerdote: Jesucristo.

Provincia de Jaén. 13 de septiembre de 2006

Por la mañana he vuelto a la nave industrial que me cobijó ayer de la tormenta. Unos esmerados andaluces pulían y echaban su arte a un barco. Un barco pequeño, que da igual donde se fabrique. Trabajaban con mimo, igual que unos obreros polacos con los que me topé en Varsovia hace un año. Daba gusto contemplar cómo adoquinaban una calle del casco reviejo de aquella capital.
Las carreteras se encontraban embarradas, empero transitables. De modo que mi coche aparece en Madrid pleno de cazcarrias. El país, que ya es un patio de recreo, está encharcado.

Me quedan asuntos para mañana, a los que sumo un agradable recuerdo que me trae el nombramiento del nuevo fichaje del PP en Cataluña. No es que la señora Nebrera se me antoje estupenda. En realidad, a lo que me toca, la mujer hace honor a su apellido. Mañana.

Esta noche he atendido unos minutos de la entrevista de Gabilondo a Rajoy en Cuatro. Como he parloteado con mi hermana por teléfono, no he absorvido completo el bis a bis televisivo. Nada más que lo suficiente. Mi consanguínea se había enterado, por los informativos, de las lluvias recias nacionales, así que andaba preocupada. Normal.
Al caso, el interrogatorio de Gabilondo, amén de lo previsiblemente sectario, ha resultado hostil e incluso maleducado. Normal.
Un consejo para Rajoy que le valdrá más que todos los asesores y técnicos de comunicación expertos en vomitar manuales del IESE; para convencer hay que estar convencido. Si quiere ser Presidente del Gobierno, compre Ocean’s Eleven y Jerry Maguire.

Provincia de Jaén. 12 de septiembre de 2006

Esta tarde he asistido al temporal más duro que haya visto en mi vida. En medio del campo jiennense se ha puesto a tronar y arrear como si estuviera en medio de la peor tormenta del Caribe. Me encontraba dentro de una nave industrial cuyo techo metálico hacía resonar el granizo y la lluvia. Ensordecedor. La luz y la telefonía móvil se interrumpían de vez en cuando. Afuera se formaba un torrente impetuoso repleto de piedras y tierra. Al amainar el recio aguacero, la mitad de las casas del pueblo se hallaban inundadas. Incluso de cieno. Las dos carreteras cortadas a su paso por las vegas de olivos. De modo que estamos incomunicados.

Durante la tempestad me he conectado a la web de Época y a la de Elplural. La segunda web es obra de Enric Sopena, un personaje al que siempre recordaremos por aquel “Vota PSOE” que se emitió en TVE bajo un Butragueño goleador en Méjico (1986). Su web se define “progresista” y cuenta con alguna que otra noticia sobre asociaciones provida, perdón, antiabortistas. Perdón, ultraconservadoras. Se me olvidaba; el Gobierno catalán inserta banners en el periódico digital progresista de Sopena.

La web de Época incluye algunas columnas de opinión que un servidor quiere subrayar. Alfonso Basallo dispone de su blog Uranio Enriquecido, donde se suma a lo que también escribe Enrique de Diego. A saber, que niegan de forma taxativa lo que difunden El Mundo, la Cope y Libertad Digital acerca del 11M. Las palabras de Basallo andan fechadas de julio, pero no parece que en la revista se hayan apuntado al planteamiento “conspiratorio” de los otros medios de tendencia conservadora o liberal. Por un momento he pensado que Basallo y Diego trabajan en el Grupo Prisa.

Seguimos en el semanario de Intereconomía. Se han leído un informe de Eurostat y sacan los datos: España registra una tasa de empleo temporal del 33%, más del doble de la media continental. Como si no lo supiéramos. En el otro lado, en Irlanda, 96 de cada 100 personas van al trabajo con un contrato indefinido.
Época lleva en su edición de papel un breve en que destacan el descenso de muertes en carretera durante este verano. Un 20% más o menos. Y lo achacan todo a un meritorio y genial Director General de Tráfico, el socialista Pere Navarro. Aquí da igual lo restrictivo y casi totalitario que viene a ser el carné por puntos. Incluso da igual que este año hayan salido menos coches a la carretera. En la playa he visto a mucha menos gente. Y da igual que el final de julio y principio de agosto haya caído en fin de semana, lo mismo que 31 días después.

Madrid. 11 de septiembre de 2006

Dada la fecha, repasaré los contenidos de algunos medios. Time dedica su número a los cinco años de los atentados. El argumento central del semanario yanqui: Bush debe cambiar su política de reacción ante el terrorismo. Por su parte, The Economist insiste en tratar al Presidente como a un chapuzas. Lo más destacado de la publicación británica quizá sea una noticia que dedican a Katie Couric, una presentadora estupenda —como diría Jardiel Poncela — nacida en 1957. Tan estupenda que ha revolucionado la televisión de EEUU. Su primer día como rostro del telediario de la CBS ha significado la mejor marca de audiencia del país desde 1998. The Economist le coloca este pie de foto: “Nice legs, too”.

Los de Libertad Digital recogen novedades del 11M y palabras sobre el 11S de... sí, José Luis Rodríguez Zapatero. Como ha dicho lo de siempre, pasemos a otros asuntos curiosos. El PSOE dispondrá de su propia televisión. Durante La Mañana de la Cope, Jiménez Losantos ha caído encima de este hueso con su agilidad habitual: «Si ya tienen la Uno, la Dos, Telecinco, la Sexta, Cuatro y demás». En dicho proyecto participarán los acostumbrados, aparte de la Directora de la Biblioteca Nacional y una locutora de la SER cuyo rostro conocemos gracias a Telecinco y TV3. La web liberal incluye otra noticia más en el cesto: una jueza de Illinois quiere poner los grilletes a la Ministra de Cultura. La de España. Amén de todos los cargos que ustedes le imputarían, la jueza la acusa de no pagar las facturas.

Quedan pendientes un par de lecturas sobre ETA. Esta semana las desgranaremos: un cura —o presunto cura— en el Gara y los “chicos de la gasolina” en El Periódico de Catalunya.

Ayer vi Alatriste en un cine de Príncipe de Vergara. La película dura lo suyo, pero no se me hizo larga. Se trata de una de esas películas subvencionadas por el Ministerio que se citan para justificar cinco o diez años más de subvenciones a todo lo que sea. La música de Roque Baños, con reminiscencias de Bernard Herrmann, se pone a la altura de un Hans Zimmer en Gladiator o un Carter Burwell con los Coen. A pesar de ciertos gazapos tolerables, la ambientación histórica consigue textura y fidelidad. La película puede resumirse con dos expresiones castizas: “¡Por mis cojones!” y “Furia española”, acuñada por los holandeses en referencia a nuestros tercios. Aparte de esa condición agerrida que ha heredado Camacho, los soldados de nuestros monarcas se cobraban los retrasos en la nómina entrando “a saco” en las poblaciones enemigas. No se libró ni la Roma del Papa.

Los fallos de Alatriste (la película) no difieren del resto de filmes españoles desde 1980: antropología plana, personajes acartonados por un guión e interpretación abigarrada—se salva Mortensen—, nihilismo forzado, y anticatolicismo de armario. En Alatriste no se escucha un “¡Confesión, confesión!” como en La Celestina. Aunque la mirada de Pérez Reverte sobre nuestra historia sube un peldaño, sus ojos miran con lupa y microscopio todo aquello susceptible de recibir el nombre de cutre o absurdo. Reverte, a quien todavía le queda por aprender, se conforma con un Olivares muy mandón, muy tozudo, y un Felipe IV dedicado a la caza y las mujeres. Lo que cualquiera de ustedes se imagina de un rey y su amigo el Presidente del Gobierno. Encima, al Tercio de Mortensen —un soldado que se arruga menos que el neopreno— le pone el nombre de Cartagena, su patria chica.
El tremendismo ateo de Reverte vacía de sentido el arrojo y capacidad estoica de aquellos castellanos. En Alatriste los soldados casi no creen en Dios ni se arrepienten de sus pecados; todo queda en pura frase breve, beata y esporádica. Eso sí, no les falta gallardía, altivez, sentido del deber y respeto al contrario. Como en el fútbol, pero con más sangre.

He leído y escuchado algunos comentarios sobre la película. Sin buscar ni encontrar unanimidad, detecto una reverberación nacional: orgullo por nuestra historia, por nuestro carácter. Sin complejos, sin referencia a opciones políticas actuales. Sin miedo a reconocer lo grandes y miserables que hemos sido. Alatriste, como Gladiator —otro español con los arrestos del caballo de Espartero—, suscitará interés por la conducta viril y esforzada de nuestros antepasados. No he dicho ejemplo, sino interés.

Por cierto, en La Vanguardia o Abc se adelanta el contenido de los próximos Presupuestos Generales del Estado: aumenta el desajuste fiscal de unos españoles sobre otros, como en el Siglo de Oro. Para saber más, lean.

Madrid. 10 de septiembre de 2006

Ayer los de Cuatro dedicaron la medianoche a presentar su programación 2006/2007. El escenario disponía de reducidas dimensiones. El aforo se cubría con “gente de la casa” que debía sentarse en sillas de plástico. Como las del comedor de un colegio. Todos iban vestidos de negro con un poco de blanco y, si acaso, rojo. En otras palabras, el único color permitido, el de la marca.
Uno tras otro, los presentadores de Cuatro se llenaron la boca en alabanzas hacia su sección de noticias: veraz, independiente, honrada, profesional, comprometida, ética. Por supuesto, todo lo contrario que las demás cadenas. Así que, en aras de la seriedad y el rigor, Gabilondo y Cuarto Milenio siguen en antena.
Un familiar de Polanco cerró la emisión con una hipofrasia similar a la de Zapatero. Encima, los de Telecinco ofrecían un concierto de Robbie Williams. Las comparaciones son odiosas. Al menos, los de Cuatro dejaron un minuto a la guapa de Raquel Sánchez Silva para que charlase. Tono afilado, verbo cercano y sonrisa directa. Expresividad y alegría.

Madrid. 9 de septiembre de 2006

He ojeado el blog de Montse, Internet Política, y he encontrado una referencia a un sitio web donde se facilita información a senegaleses sobre cómo llegar a Europa. Esta web aconseja a las embarazadas pasar como sea por tierras francesas, a fin de que, dando a luz en la patria de Richelieu, tanto el hijo como la madre se conviertan en inexpulsables del país. A los hombres se los conmina a tomar una barcaza con rumbo a Canarias.

Dentro del blog de Montse, alguno deja un comentario con que pretende quitar importancia a la web senegalesa, alegando que se trata de contenido humorístico. Sea como fuere, la información que ofrece esa web no se aleja de la realidad. Incluso muestra detalles que brillan por su ausencia en los medios españoles, por ejemplo, el racismo marroquí. Durante los últimos quince meses, si no recuerdo mal, he podido conocer dos noticias sobre negros abatidos a tiros por gendarmes marroquís en la valla de Melilla. Aunque eso hubiera pasado al margen de cualquier racismo. También se retrata la impagable ayuda que la Cruz Roja presta a los “ilegales”.
Esta web presenta una guía para realizar “días D” en playas españolas o italianas, así como precios orientativos. En torno a 150 euros por cabeza puede salir la barcaza con exceso de capacidad para cincuenta almas. A este gasto se unen otros 450 más. Esta web no casa con las referencias a redes de esclavitud que tanto aparecen en las noticias españolas sobre el tema. O alguien escometea la realidad o simplemente estamos ante un asunto un poco más complejo de lo que nos gustaría. De lo que les gusta a los políticos.
Para llegar a Europa se abren suculentas y asequibles puertas en esta web: estancia para estudiar, matrimonio de conveniencia, e incluso solicitar asilo por ser —o asegurarlo— homosexual. Se desaconseja el asilo político. En las noticias de las 15.00 de Antena 3 han hablado del visado para pasar unos días con la familia o amigos en Europa. El caso es llegar, porque una vez aquí no hay forma de echarlos. La web senegalesa señala la necesidad de viajar sin documentos, cuando se entra de manera ilegal. De todos modos, al menos el Estado español ha renunciado al uso de mecanismos para la expulsión de los cientos de miles de “ilegales”. Otrosí, esta web senegalesa saca a colación la política de Zapatero —“Ley Caldera”—, de suerte que 700.000 (sic) inmigrantes fueron legalizados en un solo día.

Merece la pena que ustedes visiten la web senegalesa. En referencia a España arroja una visión igual de realista —o distorsionada, elijan vuesas mercedes — que la del Financial Times, Le Monde o The Wall Street Journal. España es, en esa web, el chollo millonario de la inmigración. Gracias a los atentados del 11M —leo en la web—, Zapatero ganó las elecciones de 2004; de otro modo no se explicaría el ascenso al poder de alguien que ha aprobado la “ley del matrimonio homosexual” —los sodomitas merecen el degüello en muchas naciones islámicas—, o que ha permitido el arribo descomunal de casi dos millones (sic) de inmigrantes. Desde Canarias, el gobierno español paga un pasaje a los “ilegales” para que dispongan como les plazca en Madrid. La web concluye con un aviso nítido: id a Canarias como podáis y cuanto antes, porque en las siguientes elecciones los españoles, si conservan algo de inteligencia, votarán en bloque a la derecha más reaccionaria para muchos años.

Así que después he consultado Libertad Digital, donde he encontrado la continuación a este asunto, aparte de unas palabras de Arístegui. Para terminar con lo primero; los negros recién presentados en Fuerteventura carecen de documentos y se niegan a identificarse. Saben que, en el peor de los casos, dos policías con malas pulgas les propinarán una paliza un tanto moderada. Luego, pasaje gratis a Madrid y bon chance! Les deseo suerte —en serio—; todos seguiríamos el guión que ellos se han aprendido de la web senegalesa. Y ninguno de ellos, en nuestra piel, votaría la “Ley Caldera”.

Pasemos al segundo punto y descansemos de política. Los redactores de Libertad Digital han seleccionado primicias de Gustavo de Arístegui en lo tocante al envío de tropas españolas a El Líbano. El portavoz de Exteriores del PP en el Congreso cuenta con su propio blog. Si ustedes quieren saber algo sobre algo, lean el blog. Arístegui forma parte del desnutrido grupo de hispanos que conocen lo suficiente sobre lo suficiente.

¡Ah, disculpen! ¿A que no saben a quién dedica El País un editorial? A Pepe Rubianes, el que se defeca en la España que piensa distinto que él. El País dice que los madrileños “merecemos” la obra teatral de Rubianes sobre Lorca. A tenor del editorialista de Prisa, el exitazo está asegurado. Apuesto a que logra un aforo algo superior al del antipepero Hay motivo (496 espectadores en los cines) y bastante por debajo del sobrecogedor Trece entre mil (8.449 espectadores entre los que me hallo).

Madrid. 8 de septiembre de 2006

Lo que pueda escribir de esta jornada lo empezaré con una puntualización: el actor Rubianes dice que renuncia al Teatro Español (Madrid) porque no soporta el ambiente agresivo con que se lo recibe.
–¿Pero usted no dejaba estos asuntos a un lado?
–No me gustan, aunque a veces me preocupan e incluso me ocupan. Creo que estamos perdiendo criterio, educación y un mínimo de moral. Pero si ustedes quieren verme en un teatro, lo más probable es que sólo me encuentren en el Real los días de entradas rebajadas. Y para disfrutar de Puccini.

Antes de comer —y eso que he comido tarde—, he visto a un señor que intentaba aparcar su Audi A6 en línea. Delante y detrás tenía dos utilitarios de gama media a los que ha estado empujando y golpeando de lo lindo. Su coche no cabía, según las leyes de la física, pero ha terminado cabiendo a base de otras leyes. Confieso que, si uno de esos coches hubiera sido el mío, no habría tardado ni un segundo en dar unos toques de nudillo a la ventana del A6. Y ahí está el quid; no le he llamado la atención. Nuestro coche reposa tranquilo en un garaje, de manera que nos pasamos la vida sin decir lo que debemos.

Una vez que he tratado lo importante del día, paso a hablar sobre política.

Ayer se votó en el Congreso el envío de tropas españolas a El Líbano. Rajoy dijo esto, y el mefistofélico Presidente dijo aquello. Se refirieron al otro con esos gestos y expresiones que siempre se intercambian. No me consta que hablaran mucho sobre lo que de verdad van a hacer los soldados españoles.

He leído varios editoriales, entre los que destaco el de El País, por un lado, y el Abc por otro. El primer editorial parece escrito por Pepiño Blanco. Aunque la correción sintáctica del texto descarta esa posibilidad. El diario de Prisa enfoca la situación de Oriente Medio hacia la equidistancia entre Israel y una segunda parte en conflicto. No se sabe si la segunda parte es Hizbollah o El Líbano. Según El País, los soldados españoles no deben desarmar a Hizbollah, dado que eso le compete al Gobierno de Beirut. El editorial insiste en la ONU, la ayuda humanitaria y lo mal que estuvo aquello de Iraq. Aparte, se le escapa la coletilla de “proceso de paz”.

Por su parte, el Abc dedica bastante más espacio, aparte de llamar a Zapatero sin quitarle el Rodríguez y a Rajoy sin esconder el Mariano. Todo lo contrario que El País. El diario de Vocento habla de guerra, demagogia socialista y de la similitud —mimetismo casi— que esta misión guarda con Afganistán e Iraq. Al revés que El País, el Abc habla de democracia en El Líbano, intereses occidentales y responsabilidad de España. Nada de ayuda humanitaria, y escasa claridad de la ONU. Si El País soslaya el término “terrorista”, el Abc lo emplea siempre que se refiere a Hizbollah. En este editorial se apela al desarme de las milicias islámicas del sur de El Líbano, una zona en la que han muerto 257 cascos azules desde 1978, según recoge el periódico. El Abc no incluye a otros soldados, ni tampoco al padre de Gustavo de Arístegui, muerto en la capital libanesa cuando cumplía con su deber de embajador. Sin embargo, El País se limita a celebrar que Israel se retira de la fenicia tierra del cedro. A lo mejor mañana vemos al director de El País con el pañolón palestino. Zapatero ya lo hizo con su sonrisa de frigorífico.

Ya que he tenido que sacar a colación a Rodríguez, anoto algunas de las frases que ayer pronunció el etarra Iñaki Bilbao en la Audiencia Nacional (Madrid). Al juez Guevara le espetó: «¡Te voy a arrancar la piel a tiras! ¡Te voy a meter siete tiros, perro!». El juez Garzón, presente en el Tribunal, recibió un: «Pienso cumplir lo que te dije, cabrón, no me olvido de ti, fascista». Iñaki Bilbao está siendo juzgado por amenazar de muerte al mismo Garzón en 2003. Le anunció una muerte como la del Almirante Luis Carrero Blanco. En ese mismo año se expresó en términos parecidos a otros dos jueces. El periódico El Mundo abre esta noticia con un titular contundente: «Seguiremos con la lucha armada hasta que Euskal Herria sea independiente».
–¿Y qué relación tiene esto con Zapatero?
–Bueno, ha dicho más o menos que el “proceso de paz” está al dente.

Madrid. 7 de septiembre de 2006

Hoy ha sido el quinto aniversario de boda de uno de mis mejores amigos. Asistí a su boda con chaqué de testigo y una férula, porque en la despedida de soltero me gané un esguince y una tendinitis en una muñeca. Dos por uno. Otro día les cuento la despedida de soltero.

Aparte, hoy ha nacido el tercer hijo de otro de mis mejores amigos. Igualmente, fui testigo de su boda, con el mismo chaqué. Ya no tenía esguince, pero al día siguiente me hice algo que resultó más doloroso. Eso no lo voy a contar, señores.

Madrid. 6 de septiembre de 2006

He leído una noticia sobre el Alcalde Gallardón y un actor de apellido Rubianes. El tal Rubianes se ha vuelto muy conocido, tras una intervención estelar en la televisión autonómica catalana hace unos meses. Exclamó con gran determinación algo así como: “Me cago en la puta España”. En el plató, el público de TV3 rió su argumento político y lo aplaudió. El presentador replicó con un “Molt bé!”. Así que en Libertad Digital y la Cope —por poner sólo dos ejemplos— Rubianes no se ha granjeado excesivo entusiasmo. Para más inri, la Alcaldía de Gallardón quería dejar un teatro de Madrid a Rubianes, dado que su profesión se ejerce en los escenarios. Ha habido cierta polémica. Al final, Rubianes parece que pierde el teatro. Por si acaso, antes de llegar a Madrid, dijo que en realidad él estaba muy orgulloso de ser español, y que sólo se había defecado —en sentido metafórico— en la España “de los que fusilaron a Lorca”.

Todo esto me parece tan apasionante como la reproducción asexual de la almeja macha. Lo malo es que la política y gobernación del país cuentan con estos platos diarios.

De cualquier modo, la referencia de Rubianes —y demás personajes— a la muerte de Lorca no me resulta inane. Podría haber evacuado sus heces metafóricas sobre la España que fusiló a Ramiro de Maeztu o Pedro Muñoz Seca. A servidor la Guerra de 1936-1939 le llega tan de cerca como a cualquiera. Mi abuelo Juan iba a Misa, leía el Abc y votaba a las derechas. Por tanto, en verano de 1936 unos cuantos del PSOE y la UGT lo cogieron por banda y lo internaron a base de palizas en una “cárcel del pueblo”. Cheka. Como no encontrasen otro médico en varias leguas a la redonda, le perdonaron la vida. Eso sí, el resto de esa vida tuvo que aguantarla con un solo riñón sano.

Mi otro abuelo, Paco, pertenecía a la UGT. Casualidades de la vida. Al terminar la guerra se casó y veintipico años más tarde un matrimonio lo convirtió en familia de Juan. Se llevarían bastante bien para ser consuegros. Aunque Paco y Juan residían en la misma ciudad de provincias, Paco pasó la guerra en Barcelona. Trabajaba para el Gobierno del Frente Popular en el Negociado de Extranjeros. Las Brigadas Rojas. También llamadas Brigadas Internacionales. Un cuerpo de voluntarios formado por entusiastas de Stalin. Hace un mes vi una foto de mi abuelo Paco con el uniforme de las Brigadas. Sonreía y aparecía tocado con un sombrero de miliciano rematado con la estrella roja de cinco puntas.

Cuando los Nacionales entraron en Cataluña, mi abuelo fue a parar a un campo de prisioneros. Paco tenía un hermano facha, Lorenzo, quien más tarde se alistó en la División Azul y recibió la Cruz de Hierro. Un falangista que guardaba gran cariño a mi abuelo Paco escribió al jefe del campo de prisioneros. He leído la carta y todavía no he parado de reírme. La carta, manuscrita, alternaba dos grandes asuntos; por un lado, una sonrojante adulación y coba al jefe del campo; por otro lado, su personal testimonio sobre la intachable conducta de Paco. El autor de la carta, en medio de saludos nacional-sindicalistas, afirmaba que Paco, en realidad, sentía plena adhesión por el Movimiento Nacional. Tales argumentos fueron contestados con la excarcelación de mi abuelo. Poco después, Paco, el antiguo camarada de la UGT, pedía su admisión en la Acción Católica.

–¿Y usted qué opina del tal Paco?
–Que era mi abuelo y un tipo encantador al que todos querían.
A Juan no lo conocí, porque murió cuatro años antes de que yo naciera. Con un solo riñón, a lo sumo, se sobrevive. Pero me han contado que era una persona excelente. Un santo varón.

Madrid. 5 de septiembre de 2006

Suelo pasar las mañanas en la oficina de un cliente. En la oficina están todos los días mi cliente y una empleada; y a veces su mujer e incluso su hija de cinco años con chistosa actividad incluida. La empleada es una viuda que hace poco cumplió los cuarenta. Se llama Conchi y vive con su hija de diecisiete años, que nació poco después de que el marido terminara su curso en esta tierra. Conchi y yo solemos charlar.

Esta mañana Conchi me ha hablado sobre una técnica oriental de nombre monosilábico que, sin embargo, no consigo recordar. No sé hasta qué punto el nombre proviene del diccionario mandarín o del inglés. Según Conchi, se trata de una técnica que conecta los chakras y deja fluir la energía positiva. Como a un servidor esto le suena a chino, no he retenido la terminología ni su explicación cosmogónica. Al menos no lo he retenido con precisión. Esta técnica cuenta con diversos niveles. Como ella todavía no ha alcanzado el grado de maestra, se mueve a un nivel más bien terapéutico o analgésico.

La relajación que mi Conchi procura requiere de cierta ambientación: velas aromáticas, cojines, almohadones, música tranquilizadora. Ella prefiere el sonido de agua que fluye en un arroyuelo. Al parecer, se trata de un masaje extenso e intenso que transforma al personal y anula toda sensación de dolor. Según Conchi, un amigo suyo —médico occidental— practica esta técnica en La Paz. Nunca mejor dicho.

De modo que, prescindiendo de los chakras, el yin-yang, la energía positiva y el Código da Vinci, me he quedado con una idea. Mi amiga Conchi proporciona unos masajes con capacidad de metasincrisis, por ponerme un poco pedante. Le parece algo tan regenerador y placentero, que me ha asegurado que, cuando me lo practique, saldré nuevo. Le he tomado la palabra.

Espero que, aparte de ciertas experiencias privadas, supere el nivel taumatúrgico que me consiguió cierto fisioterapeuta. Entré en su consulta con una muñeca que renqueaba de esguince y tendinitis, y salí curado. No aplicó chakras y tantras, sino su tacto clínico que me recolocó los huesos y los músculos. Todo ello con una buena ración de potingues entre los que destacaba —sobre todo por el olor— el réflex. Así que nada, a esperar el olor a incienso de Conchi, en vez del pestazo a ibuprofeno del fisioterapeuta.


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© J. M. Sánchez G.